16 noviembre 2007

Zeichensaal "Lehnbruck"


¡Hola a todos!
Hoy os voy a contar un poco de mi vida aquí. Acabo de venir de tomar una cerveza con un portugués que trabaja en una consultoría a nivel mundial sobre energía (centrales nucleares, energías renovables, etc) y un indonesio islamita que ha recorrido medio mundo (y algo más) en un barco de recreo americano para ricos.

Es gracioso y extraño al mismo tiempo. Me refiero a que esta genial para una persona como yo (que se considera curiosa) el hecho de poder ver la manera de vivir y de pensar de otras partes del mundo. Aunque suene a cliché, te hace darte cuenta de lo pequeño que es el sitio donde uno vive... y al mismo tiempo te hace apreciar aún más las cosas que tienes en tu hogar, puesto que te das cuenta de que son mejores de lo que en un principio pensabas.

Y después de haberme puesto un poco filosófico (jeje) os explico un poco las diferencias con Alicante. Aquí todos los estudiantes de arquitectura tienen unas salas de trabajo y material para hacer maquetas gratis. Eso además de estar muy bien hace que el trabajo sea definitivamente colectivo (ya que estas viendo lo que hace el vecino y viceversa, te comenta, tú le comentas, etc). Aparte de eso, el hecho de que aquí en Alemania un curso NORMAL consta de un proyecto y UNA asignatura más (como mucho dos) hace que el trabajo en estas salas sea muy relajado, muy dado al diálogo. Vamos, lo que estas pensando, igualito que en Alicante...

Y por ahora os dejo. ¡Espero que sigáis visitando!

Carlos

[PD: el nombre de Lehnbruck es el nombre de mi sala de trabajo (zeichensaal)]

2 comentarios:

James dijo...

¿"Te hace apreciar aún más las cosas que tienes en tu hogar, puesto que te das cuenta de que son mejores de lo que en un principio pensabas"? Carlos, tus recuerdos se alteran: aquí no hay nada bueno. No olvides que tienes muy mala memoria (valga la contradicción).

¡No me hagas caso! Sigue disfrutando y sigue escribiendo, porque me encanta leerte. Bye!

Carlos Mazón Godoy dijo...

Muy buena Jaime, jajaja.
La verdad es que me gusta que te pases. ¡Aunque cuando llegue a España voy a tener poco más que contarte!

¡Un abrazo!